Mes: noviembre 2018

Ambiente laboral confortable

Ambiente laboral confortable: ¿Cómo nos sentimos cuando trabajamos? ¿Podemos aprender a ser felices?

Benjamín Franklin decía: «La felicidad humana generalmente no se logra con grandes golpes de suerte, que pueden ocurrir pocas veces, sino con pequeñas cosas que ocurren todos los días». En cambio Jean Paul Sartre afirmaba con su habitual agudeza que «la felicidad no es hacer lo que uno quiere, sino querer lo que uno hace».

En el ámbito de las empresas, en los últimos diez años se viene forjando un abordaje sobre la humanización de las organizaciones. Porque entiéndase: a más sensibilidad y empatía, mejores condiciones para que las personas sean felices.

Nos guste o no, en los espacios de trabajo compartimos un tercio de nuestras vidas, por lo que cualquier mejora en nuestra relación con el entorno y con el resto de personas, puede aumentar de manera significativa nuestra felicidad. Esto implica prestar atención al espacio físico que comparten los empleados, aceptando que las personas pueden lograr grandes cambios en sus emociones, en este caso en sentido positivo, cuidando y preocupándose por pequeñas acciones, y también con pensamientos que afectan nuestro día a día.

Esto se demuestra en un nuevo estudio de Global Coworking Unconference Conference (Conferencia Informal sobre Colaboracionismo Global), que es una reunión de alcance mundial sobre las comunidades de trabajo, que llevó a cabo una encuesta de 700 trabajadores que trabajaban en alguna forma de trabajo colaborativo, a lo largo de Estados Unidos. El estudio profundizó en los beneficios emocionales del colaboracionismo profesional, cuyos datos revelan el impacto de los espacios compartidos, tales como:

– El 84% de los encuestados afirmó que se sentían más comprometidos y motivados a trabajar en alguna forma de comunidad o colaboración.
– El 89% manifestaron que de esta manera se sentían más felices.
– El 83% afirmó que el sentimiento que les afloraba era estar menos solos.
– El 78% sostenían que trabajar en comunidad de intereses (cualquier forma de trabajo, compartiendo espacio y colaboración) les hacía mantenerse sanos mentalmente.

Los resultados fueron una sorpresa, incluso para los investigadores, teniendo en cuenta que la investigación se centró en las diferentes formas de coworking, el aspecto social de las relaciones y el aprendizaje mediante el trabajo en colaboración. Los autores de la investigación sostienen que los números, son una buena descripción de la vida diaria, en la que simples cambios en la rutina o incluso la ubicación física del lugar de trabajo, pueden tener un impacto enorme en el nivel de felicidad.

Las conclusiones deben ser un recordatorio de que en vez de hacernos una crítica exagerada a nosotros mismos (demostrando nuestro disgusto por algo que no hemos podido realizar o alcanzar), es conveniente detenerse en aquellos aspectos menores –incluso aunque no se consideren importantes-, para sentir la importancia simplemente de que estamos vivos e introducir felicidad en nuestras vidas. No son los grandes logros los que permiten a una persona ser feliz, sino la sucesión de pequeños momentos y cosas a lo largo de su vida, que le van marcando ese nivel de felicidad óptimo que da mejor calidad de vida.

Con frecuencia ocurre que las respuestas a las preguntas más difíciles, pueden encontrarse en ejemplos de la vida real realmente sencillos. Por ejemplo, se observa que personas que comparten espacio con otras desconocidas, sólo levantan la vista de vez en cuando para mirar en derredor, pero continúan con su lectura o redacción de un informe, sabiendo que ese espacio que está compartiendo es de un trabajo en comunidad, aunque no participativa porque son todos extraños. Pero sí evita que se sientan solas y comparten en silencio la sensación de estar acompañados, al mismo tiempo de que están aprovechando las horas, cumpliendo con sus responsabilidades, etc.

Pero hay más: cualquiera de ellas se sienten junto a esas personas, como que se está dando a sí misma su dosis de consideración e importancia que no le hace odiar su trabajo, por el contrario, agradecer lo que está haciendo y sentirse feliz. Que justamente comparte con el resto de personas que el esfuerzo y sacrificio que está haciendo para cumplir con sus obligaciones, hay muchas otras que también lo están haciendo, por lo que no debe inhibirle de disfrutar de lo que hace a pesar de la cantidad de horas que dedica.

Gente motivada es gente feliz, la motivación hay que impulsarla desde el liderazgo efectivo. Consecuentemente, cuando el líder motiva a sus equipos, las personas están abiertas a sentir satisfacción a pesar del compromiso y responsabilidad asumidos. Compromiso es la respuesta a la motivación, mientras que la felicidad es nuestra auto-respuesta a cada una de las acciones que realizamos y que estamos satisfechos por hacerlas.

¿Cómo ser más feliz?

Una nueva investigación llevada a cabo por Melanie Rudd, Jennifer Aaker y Michael Norton de las escuelas de negocio de Stanford y Harvard, pone de manifiesto que se logra un mejor bienestar con pequeñas acciones que tengamos bien definidas y que realizamos a diario, en vez con grandes metas a largo plazo.

Ocurre con frecuencia, la vida ajetreada y convulsa de importantes ejecutivos y líderes empresariales, les obliga a sentarse en el diván a fin de poner orden a sus ideas, erradicar sus angustias y tratar de ser ayudados por un terapeuta profesional para ver si la perspectiva que están teniendo de su vida, les está martirizando y eliminando todo vestigio de felicidad. Estas personalidades importantes, con grandes responsabilidades y que son considerados activos muy valiosos de las organizaciones, son en realidad mucho más frágiles de lo que imaginamos, por la simple razón de que en su día a día no encuentran un espacio para la calma personal, la reflexión y aún menos la felicidad.

Los investigadores de Stanford y Harvard no pretendían encontrar respuestas a dilemas filosóficos, ni tampoco resolver problemas psicológicos graves, pero sí aportar un enfoque que esté más cerca y sea más fácil de por las personas, en aras de mejorar su nivel de felicidad, o también, de lograr alguna cuota de felicidad cuando esas personas creen no sentirse felices de ninguna manera en el trabajo.

La serie de investigaciones se basó en cuatro experimentos, cuya finalidad era hacer más felices a los demás o incluso, simplemente hacerlos sonreír. Al mismo tiempo se quiso evaluar cuál de las dos acciones, hacer más feliz o provocar una sonrisa, tenían un mayor impacto en la propia felicidad de la persona que la ejercía.

Lo que los investigadores encontraron es que las personas en general, tienen como pensamiento principal, que hacer feliz a otra persona a su vez mejorará su propio bienestar. Pero llegaron las sorpresas, como casi siempre ocurre en cualquier investigación: los participantes asignados al objetivo de hacer sonreír a alguien reportaron un mayor aumento en la felicidad que aquellos cuyo objetivo era hacer feliz a alguien. Este efecto se vio impulsado por el tamaño de la brecha entre las expectativas y la realidad. Los esfuerzos de los asignados para hacer feliz a alguien estuvieron a la altura de las expectativas, aunque su cuota de felicidad personal fue menor. En cambio los esfuerzos de aquellos asignados para hacer sonreír a alguien, las expectativas coincidieron con el aumento de su felicidad.

La importancia del estudio radica en que, no sólo las pequeñas acciones concretas pueden aumentar más la felicidad, sino que también muestra que las personas se les puede enseñar este hecho para ayudar a maximizar su bienestar.

Nos parece relevante esta descripción que los investigadores hacen en sus conclusiones: “A pesar de que la investigación existente ha identificado numerosos factores predictivos de la felicidad de las personas y el bienestar, la mayoría de estos factores representan aspectos relativamente estables de la vida de un individuo, como el entorno cultural en el que uno reside y datos demográficos como la edad, educación, clase social, estado civil y religión”.

Artículo realizado por: Salvador Molina, presidente de ECOFIN, José Luis Zunni, director de ecofin.es, y Eduardo Rebollada Casado miembro del blog de Management & Leadership de ECOFIN.

(Extraído del sitio Web: Ecofin: https://ecofin.es/se-puede-aprender-a-ser-feliz)

Teatro para empresas

¿Recursos Humanos o Gerencia de Personas?

DIARIO LA NACIÓN:  ¿Recursos Humanos o gerencia de personas?  – Copyright © LA NACION

¿Recursos Humanos o gerencia de personas?

En un encuentro, propusieron rebautizar el área y explicaron que el cambio exige un enfoque renovado.

SANTIAGO, Chile (El Mercurio, GDA).- Sólo a veces la semántica se hace relevante. Tanto que en el reciente Congreso de Recursos Humanos del Instituto Chileno de Administración Racional de Empresas (Icare) se discutió largamente sobre la necesidad de rebautizar esta gerencia con un nombre más acorde con los tiempos.

¿Gerencia de personas, de capacitación y desarrollo, de cultura organizacional y aprendizaje, de liderazgo? No importa. Lo que de verdad importa es el enfoque: cómo se gestionará el talento de las personas y el peso relativo que se le atribuirá al trabajo versus el capital. El 78% de los asistentes al congreso aseguró que la importancia de la gestión de recursos humanos en su empresa aumentó en los últimos años. Y el 61 por ciento se declaró partidario de rebautizar esta área, dada la evolución que ha experimentado.

¿Nomenclatura insulsa? Depende. Para algunos, cambiar de nombre no es para nada importante y refleja, más bien, el gusto del ejecutivo de turno. Unilever, por ejemplo, pasó de gerencia de Recursos Humanos a gerencia de personas y, al poco tiempo, volvió a gerencia de Recursos Humanos.
Otro tanto ocurre en compañías que sí rebautizaron el área con pomposas denominaciones y cuyos empleados de base -dígase recepcionistas u operadoras de teléfono- ni siquiera conocen al ejecutivo a cargo.

Cuestión semántica  

A todas luces, el problema no tiene que ver con el lenguaje: colaborador en lugar de subordinado, capital humano en lugar de recurso humano, gerencia de personas en lugar de gerencia de personal. Todas ellas expresiones de un discurso que cuando no refleja la realidad deviene contraproducente. Y es que según gerentes del área, el primer efecto del cambio de nombre es que los propios trabajadores comienzan a alimentar un espíritu más demandante. Y en esa línea resulta peligroso que el hecho de rebautizar no vaya acompañado de un enfoque renovado, que satisfaga esas aspiraciones.

Tal como advierte el director del Magíster de Recursos Humanos de la Universidad Adolfo Ibáñez, Gerson Volenski, existe un rechazo comprensible de que se conciba a la gente como un recurso sin sentido de trascendencia, pero cambiar de nomenclatura y seguir haciendo lo mismo no tiene mucho sentido. Sobre todo porque estos bautismos pueden terminar provocando burlas y frustración entre los empleados que no observan consistencia entre la nomenclatura y el renovado enfoque que se pretende dar al área.
Y en un plano estrictamente semántico, tampoco está de acuerdo con las denominaciones gerencia de personas o gerencia de cultura, que son las que van ganando en la preferencia de las empresas. “En estricto rigor, las personas no se gestionan, no son gerenciables, a lo sumo nos hacemos cargo de su comportamiento (…), lo que sí se gestiona es el desempeño.”

Diametralmente opuesta es la percepción de la gerente de personas de Lipigas, Mylene Iribarne, que está convencida de que, detrás de la nomenclatura, hay toda una base conceptual y de valor que sí da sentido a esta discusión. “Cómo va a ser lo mismo hablar de recursos que de personas. Hoy, el enfoque de esta gerencia es mucho más integral y prefiero que el nombre represente lo que verdaderamente es: desarrollar a las personas en cuanto a su desempeño, pero también en lo que respecta a sus otros roles.”
Aunque conservan la misma denominación, algunas gerencias de Recursos Humanos están empeñadas en subir el pelo a esta área. Tal como explica la gerente de IBM, Francesca di Girolamo, la compañía emprendió hace tres años la tarea de instalar a un ejecutivo experto en la gestión de recursos humanos en cada unidad del negocio. La idea es que cada uno de ellos opere como vendedor de una serie de productos y, lógicamente, son evaluados en función de esas ventas. Similar enfoque es el que aplica Provida. La AFP dispone de profesionales denominados gestores, que son los encargados de poner en práctica, en todos los niveles de la organización, la política que traza la gerencia.

Desde los departamentos de relaciones industriales hasta la gerencia de personas, pasando por la jefatura de rol de pagos, esta área ha mutado de tal manera que hoy casi no se dedica a las tareas operativas tradicionales (pago de sueldos, beneficios, por ejemplo).

Hoy, las funciones de RR.HH. están estrictamente alineadas con las demandas del negocio: qué perfil de personas necesita la empresa para agregar de valor y qué programas de formación requiere esa gente para poder desplegar su talento en función de los objetivos de la organización.

Teatro para emoresas

Actuación y Desarrollo Profesional

Impacto de la práctica de la Actuación en el comportamiento y la personalidad

 

La práctica de la disciplina de la Actuación tiene un impacto importante sobre la conducta humana para aquellas personas que la practican.  Son variados sus efectos y, justamente, de eso se trata el aprendizaje: la de experimentar con diferentes tipos de herramientas, ejercicios y entrenamiento, para que puedan moldearnos en el carácter, el comportamiento, y la personalidad.

Con la ayuda de la Actuación se vive un proceso de desarrollo que nos permite evolucionar como personas, logrando estados de apertura expresiva cada vez más expandidos.

Pérdida de la vergüenza:  Una de las razones fundamentales para tomar clases de Actuación es la creencia de que con ellas podremos “desinhibirnos”.  Y realmente es así; viviendo las distintas experiencias que nos propone el Juego Teatral nos vamos animando a la exposición, es decir, a colocarnos delante de los otros sin importarnos cómo nos “juzguen”. Esto es importante a la hora de Presentaciones, Exposiciones, Atención a Clientes, y Trabajo en Equipo.

Confianza:  La confianza nos lleva a la Seguridad personal y a la Determinación decidida. Objetivos, proyectos y  metas, los sentimos más a nuestro alcance, pues ya no dependeremos de tantos elementos externos para alcanzarlos.

Calma:  Al sentirnos más seguros de nosotros mismos y disponer de una mayor confianza personal, nos sentimos más relajados sabiendo que “podemos hacernos cargo de nosotros mismos”. Y también, vamos siendo capaces de Registrar el afuera sin juzgarlo, de tal forma que tomamos lo que Es realmente y no lo que queremos que sea.

Comunicación:  También en este plano notamos mejoras importantes; la comunicación no es otra cosa que la emisión y recepción de mensajes que compartimos con el afuera. La capacidad de registrar sin filtros, nos permite emitir y recibir mensajes sin estar teñidos de ningún condicionamiento.

Motivación:  Derribar nuestras barreras interiores y ganar destreza en otras capacidades nos pone más cerca de la Pasión, de ese latir intenso que nos impulsa y nos llena de entusiasmo. No hace falta recibir un combustible externo para motivarnos, pues ta podemos toda nuestra potencia.

Espíritu Emprendedor: Confianza, Seguridad, Entusiasmo, Motivación, nos deja el camino más libre y allanado para impulsarnos en nuestras propias ideas, alcanzando el Espíritu Emprendedor.

Por Fernando Barletta

Teatro para empresas

Herramientas de Motivación

Una mecánica de trabajo al servicio del espíritu argentino

http://www.lanacion.com.ar/coberturaespecial/mundial2006/nota.asp?nota_id=818849

 

No sólo importa la táctica: el cuerpo técnico busca el compromiso y la unión del grupo con películas, juegos y frases motivadoras

HERZOGENAURACH, Alemania.- Todo comenzó hace varios meses. Se trató de una planificada ingeniería en la búsqueda de réditos emocionales. Se sabe que a la mayoría de los jugadores que vinieron al Mundial el cuerpo técnico los conoce desde adolescentes. Épocas en las que era usual mostrarles películas para reafirmar una idea. Pero aunque hayan crecido y la mayoría ya sepa adónde apunta José Pekerman esta técnica motivacional sigue vigente. Los films que trajo el cuerpo técnico a Alemania, especialmente elegidos por el mensaje que entregan, apuntan a la comunicación, la cohesión grupal, la superación de las adversidades, los caminos que conviene recorrer para alcanzar las metas y cuáles descartar para evitar la relajación. Es sólo una de las puntas de una mecánica que busca encumbrar el compromiso y el impulso.

Haber compartido muchas horas con Pekerman y sus laderos en sudamericanos y mundiales juveniles nos regala una posición privilegiada para recordar la proyección de un video sobre un equipo de fútbol americano que se preparaba para ganar el Súper Bowl -un logro que nunca había alcanzado- y para eso el entrenador llevaba adelante un trabajo meticuloso para convencer a sus dirigidos de que eran los mejores, que debían pensar como un equipo y que tenían que anteponer los intereses generales a los particulares. Ese esfuerzo se veía premiado con la obtención del título. Pero ese mismo film tenía una segunda parte, no menos importante: los mismos jugadores, al año siguiente, cuando debieron defender la conquista, primero pensaron en los réditos individuales, creyeron que las estrellas eran ellos y ya no el equipo y terminaron en el barranco de la peor de las derrota, esa que ni siquiera despierta resistencia.

Había otra proyección que contaba la historia de un vendedor que, frustrado en sus intentos, estaba dispuesto a abandonar la tarea, hasta que lo llamaba su jefe y le instalaba la virtud de la perseverancia. El vendedor se convertía en el mejor de su rubro La película hacía hincapié en el segundo esfuerzo que hay que poner en todo, en el valor de la constancia. Años después, y más allá del título de la película, el concepto que se proyecta en la intimidad de HerzogsPark es el mismo. Aquí hay muchos futbolistas que saben que sólo con buenos jugadores no se consiguen resultados. A varios, integrantes de un publicitado Dream Team , todavía les arde la llaga por aquel Preolímpico de Brasil que los dejó fuera de los Juegos de Sydney

Con la instrumentación de juegos también se ha apuntado a la integración y cohesión grupal. Al principio, en los primeros días de estada en Alemania, eran más habituales. Hoy son más espaciados, lógicamente, porque el desarrollo del torneo mantiene a la mayoría muchas horas delante del TV. Los profesores Gerardo Salorio y Eduardo Urtasun son el alma de todas estas actividades. Entre varios entretenimientos, dos han sobresalido: uno tiene que ver con las diferentes reglas de la FIFA; plantea una situación y los jugadores, divididos en grupos, deben acertar para ir sumando puntos. Otro simula una especie de bingo musical; estrofas inconclusas que es imprescindible completar para seguir adelante. ¿Premios? Indumentaria deportiva y libros. Pero la principal recompensa es el tejido de una convivencia consistente, una hermandad compacta que en la cancha se puede convertir en el jugador número 12.

El cuerpo técnico ha intentado que ningún detalle se le escapara. Así como Néstor Lorenzo viajó en enero último para observar la Copa Africana de Naciones, también el kinesiólogo Jorge Fernández estuvo en Manchester acompañando la recuperación de Gabriel Heinze. Y Urtasun y Salorio viajaron tres veces a Alemania para comprobar las comodidades del hotel HerzogsPark, los campos de entrenamiento y los desplazamientos entre cada una de las sedes que le tocarían a la Argentina. Además, visitaron a todos los jugadores por Europa. Una tarea que también asumieron Pekerman, Tocalli y el doctor Donato Villani. Y en esas charlas el concepto que se oyó con insistencia fue el de la trascendencia que debía tener el grupo. Que el todo fuese más importante que la suma de las partes se instaló a fuego como un sello.

Otro de los elementos que se han utilizado para reflexionar sobre la necesidad de la coalición interna han sido unos CD, cargados con 44 láminas cada uno, que se les entregaron a los futbolistas. Allí abundan frases y pensamientos que animan el compromiso y la motivación. La línea está muy definida: se necesitan los 23 entre sí; nadie se salva solo. Entre otros, aparecen textos que dicen “hacerlos sentir importantes a todos jueguen o no “, “son 45 días de convivencia si alcanzamos la meta de jugar los siete partidos”, o “el gol es fruto del trabajo de todos. La pelota la lleva el equipo y si se hizo un gol no es sólo de la persona que pateó al arco!!!”. Es más: también allí figura una cita del basquetbolista Michael Jordan: “Paso a paso, no concibo otra manera para lograr las cosas Siempre me he propuesto metas a corto plazo. Al mirar atrás me doy cuenta de que cada uno de esos pasos me llevó al siguiente “. Y también hay otros afiches que bajo el título “Las llaves del éxito” son velados por la más estricta intimidad del plantel.

Pekerman preparó un plantel rico en variantes. Se ocupó de la técnica, para perfeccionar la precisión. De la táctica, para garantizar el orden. Del físico, para apoyarse en la potencia, la resistencia y la velocidad. Y de la mente, para respaldarse en el coraje y la decisión. Porque a todas esas partes las motoriza el espíritu. Y Pekerman también se preocupó por llegar al alma y al corazón de sus jugadores.

  • El tiempo libre es una cuestión fundamental
    Que el plantel argentino disponga de tantas horas para el esparcimiento desde que el 31 de mayo último aterrizó en Alemania no ha sido casual. Es otro de los puntos que el cuerpo técnico atendió en detalle y decidió consensuar con los jugadores porque considera que ayuda para una saludable convivencia. Ya dispusieron de cuatro tardes libres.

Por Cristian Grosso
Enviado especial

Teatro - Actuación - Obras

Teatro del Pueblo

Historia del Teatro del Pueblo

(Extraído página oficial del Teatro del Pueblo: http://www.teatrodelpueblo.org.ar/historia/historia.htm)

 

El Teatro del Pueblo es uno de los primeros teatros independientes de Argentina y América latina. Nace a fines de noviembre de 1930, en un contexto socio-cultural donde la crítica al teatro comercial se evidenciaba mediante la propagación de grupos de teatro independiente. Pero no todos esos grupos tuvieron la eficacia y la constancia en su lucha como la del Teatro del Pueblo. Sin duda Leónidas Barletta -el promotor del grupo- tuvo mucho que ver con este hecho. A partir de 1931 -precisamente el 20 de marzo que es la fecha del acta oficial de fundación-, Barletta se convierte en el director del Teatro del Pueblo y hasta su muerte alterna su actividad teatral con su trabajo como comprometido periodista.

El Teatro del Pueblo surge con la finalidad de “realizar experiencias de teatro moderno para salvar el envilecido arte teatral y llevar a las masas el arte general, con el objeto de propender a la salvación espiritual de nuestro pueblo”. Durante varios años el Teatro del Pueblo carece de lugar propio y estable, por lo tanto se ve obligado a recorrer distintos edificios que le concede la Municipalidad de Buenos Aires. En 1943 las nuevas autoridades municipales del gobierno militar de turno lo expulsan violentamente del edificio de Corrientes 1530 que ocupaba desde 1937. A partir de ese momento ocupa en forma definitiva el subsuelo que alquila en Diagonal Norte 943.

El grupo de trabajo que constituye el Teatro del Pueblo tiene su período más fructífero entre 1937 y 1943 llevando a escena obras de la dramática universal de todas las épocas sin descuidar la producción nacional. Barletta invita a poetas y narradores argentinos a incorporarse a la actividad dramática; así es que logra que se pongan en escena textos de Alvaro Yunque, Nicolás Olivari, Raúl González Tuñón y Roberto Arlt, entre otros. Artistas plásticos y músicos argentinos de reconocido prestigio participan de las distintas actividades que promueve el Teatro del Pueblo, muchas de éstas fuera del edificio teatral con el fin de llevar el teatro a la gente.

Desde 1943 transita un largo período crítico que culmina en 1976, año en que fallece Leónidas Barletta y con él cesa la actividad teatral del grupo. El espacio antes ocupado por el Teatro del Pueblo pasa a ser un centro de exposiciones plásticas. Recién en 1987 un grupo prestigioso de teatristas lo recupera bautizándolo con el nombre de Teatro de la Campana, y en 1996, por fin, el Teatro del Pueblo abrió nuevamente sus puertas recuperando su nombre mediante un convenio que suscriben el Instituto Movilizador de Fondos Cooperativos y la Fundación Carlos Somigliana (SOMI), que desde entonces tiene a su cargo la dirección artística, técnica y ejecutiva. El Teatro del Pueblo forma parte de la mejor historia cultural de los argentinos.

 

 

The Animal Kingdom

The animal kingdom emerged as a basal clade within Apoikozoa as a sister of the Choanoflagellates. Animals are motile, meaning they can move spontaneously and independently at some point in their lives.

Clases de Actuación; Calidad Interpretativa

Modos de Actuación -C. Stanislavski-

Los modos de Actuación

Extraído del libro Mannual del Actor, de C. STANISLAVSKI (Editorial Diana, México)

“El trabajo del actor no consiste en crear sentimientos y emociones, sino sólo producir las circunstancias adecuadas en las que serán engendradas emociones sinceras de una manera espontánea.”

ACTUACIÓN SINCERA  – VIVIR EL PERSONAJE –

Nuestro arte nos enseña a crear sinceramente, porque nos prepara mejor para el florecimiento del subconsciente, que es la inspiración.  Mientras más momentos creativos conscientes tenga usted en su papel, más posibilidades tendrá de un flujo de inspiración.  Actuar con sinceridad significa ser recto, lógico, coherente, pensar, esforzarse, sentir y actuar en unísono con su papel.

Si usted toma todos estos procesos internos y los adapta a la vida espiritual y física de la persona a la que está representando, nosotros llamamos a eso “vivir el papel”.

La Actuación en CINE: La actuación en el cine nos obliga a ser más hábiles que en el teatro, puesto que debemos filmar escenas discontinuas dentro de la historia; a veces se nos requiere filmar la escena final, luego el comienzo, etc.

La Actuación en TEATRO: El actor debe estar preparado para representar su papel en los momentos fijados para ello, entonces debe ser capaz de llegar a su inspiración en los momentos en que comienza la función.  Éste es el secreto principal de nuestro arte.

La Actuación en ÓPERA: La actuación en la ópera es más compleja puesto que se pretende contar la historia a través de la música.  Aun así el cantante también debe ser un buen actor, puesto que lo que se entiende de la obra llega a través de las canciones y de la representación que haga el actor.

La Actuación por INSPIRACIÓN: Hay momentos en que el actor se eleva a grandes alturas artísticas y emociona a su pública; en esos casos explicamos que tuvimos inspiración.  La inspiración es un regalo que nos otorga la situación en un determinado momento, pero no nos alcanza para ser buenos actores y mucho menos para ser maestros en nuestro arte.  Debemos entrenarnos, estudiar, practicar, entrenar, para llegar al dominio de la actuación.

La Actuación de ALTA TENSIÓN: Algunos actores tratan de expresar el dramatismo del parlamento por medio de la tensión física, es decir, aprietan los puños, se levantan, se paran duros, tensos, se hacen temblar; esto para impresionar al público.  Tomar esta actitud no ayuda puesto que nos pone rígidos, se entumecen los músculos, la voz sale a presión.  Esto no produce volumen, únicamente conduce a gritar y a forzar la voz.

La Actuación de CLISÉ: En el momento de representar roles o figuras tradicionales se suele recaer en actitudes convencionales, tales como la ebriedad, el afeminado, el mecánico.  Esta actuación por clisé se adelanta a las emociones que puedan fluir desde el interior del actor y obstruyen el camino de la buena representación.  El error consiste en pensar en el resultado visual de la representación en vez de conectarse con el impulso que motiva las acciones.  Es bueno pensar en un estado que nos lleve a movernos de tal o cual manera y que lo justifique.  Tampoco hay que exagerar las expresiones puesto que los destruye. No poder conectarnos con un impulso motivador de las acciones nos provoca una actuación mecánica del rol o personaje.  Muchos pueden perfeccionar la técnica logrando ser bellos en sus manifestaciones, pero no lograrán ser profundos y conmover al espectador.

 

 

 

Clases de Actuación; Calidad Interpretativa

La Tarea del Actor -C. Stanislavski-

LA TAREA DEL ACTOR

(Extraído del libro El Manual del Actor, de C. Stanislavski)

La principal, o tal vez única, tarea del actor es la de mostrar y no la de actuar, porque debemos transmitir al público lo que le sucede a un personaje con aquello que vive.  Entonces, lo que el público capta, no es el texto, sino el estado del personaje, la expresión de su cara, su actitud, su cuerpo, el tono de su voz, su mirada.

La meta del Actor es resultar creíble con aquello que está contando para convencer al público de que la ficción que está ocurriendo arriba del escenario es cierta.  Y además, subyacente en esa meta, se encuentra la de acaparar la atención del espectador para que pueda sentir que él mismo está viviendo esa historia.

Cuando estamos arriba del escenario no estamos actuando, en realidad, estamos mostrando, y en eso existe una enorme diferencia.  Porque mientras que actuar, significa “hacer de cuenta que…” al personaje le ocurre algo (que está nervioso, ansioso, contento, alegre, feliz, inquieto, etc.), mostrar significa que se puede ver el modo en que una historia afecta al personaje.

Si solamente nos dedicáramos a actuar, estaríamos poniendo “cara de…” para hacer creer al público.  Si elegimos este camino de actuación, tendremos que prestar muchísima atención de modo permanente, a cada gesto, a cada mirada, a nuestra voz, la actitud corporal, los silencios, entonaciones, la comunicación con el otro personaje, para que dé la apariencia de ser la acción correcta.  Y eso es una forma sumamente difícil de contar una historia.

En cambio, cuando podemos nosotros mismos sentir “algo” arriba del escenario, nuestra tarea, solamente, consistirá en la de expresar y transmitir al espectador ese “algo”.  Nada más.  Nos despreocuparemos de prestar atención a qué cara pongo, solo nos ocupamos de expresarlo.  De este manera, el público será capaz de registrar, percibir, y captar, lo que le ocurre al personaje que interpreta el actor.

Clases de Actuación; Calidad Interpretativa

La técnica del actor según J. Grotowski-parte 2-

Jerzy Grotowski, La técnica del actor

Extraído del libro “Hacia un teatro pobre” Siglo 21 editores

Resumen de la entrevista realizada por Denis Babler en París, 1967 –parte 2-

(D.B):   – ¿Qué quiere usted decir cuando habla del “acto total del actor”?

(J.G):   – “…Es el acto de mostrarse desnudo, de arrancar la máscara de la vida cotidiana, de exteriorizarse.  No a fin de “exhibirse”. Porque eso sería solamente exhibicionismo, me refiero a que “actuar” es un acto solemne y profundo de revelación.  El actor debe prepararse para ser absolutamente sincero, es como un paso hacia lo más alto del organismo del actor en el que la conciencia y los instintos estarán unidos”.

(D.B):   – En la práctica, entonces, la formación del actor debe adaptarse a cada caso

(J.G):   – “Efectivamente.  No creo en recetas”.

(D.B):   – Sin embargo, no se trata entonces de la formación  de los actores sino de la formación de cada actor individual.  ¿Qué piensa usted de esto?  ¿Los cuestiona y luego…?

(J.G):   – “Durante el entrenamiento cada actor trata de buscar sus propias asociaciones, sus variantes personales (recordando cosas, evocando sus necesidades, todo aquello que no es capaz de realizar).”

(D.B):  – ¿Entrena usted colectivamente?

(J.G):  – El punto de partida del entrenamiento es el mismo para todos.  Sin embargo, tomemos como ejemplo los ejercicios físicos.  Los elementos de los ejercicios son los mismos para todos, pero cada uno debe llevarlos a cabo de acuerdo con su propia personalidad.  El espectador debe advertir las diferencias de acuerdo con las personalidades individuales.

El problema principal es darle al actor la posibilidad de trabajar “en seguridad”.  Se debe crear una atmósfera, un sistema de trabajo en el que el actor sienta que todo lo que haga será entendido y aceptado.  Cuando el actor comprende eso, entonces, se REVELA.”

(D.B):  – En la representación que realizaa un acotr, usted habla de “partitura” y no de “papel”.  ¿Puede definir exactamente qué significa para usted “la partitura del actor”?

(J.G):  – “Por un lado es el personaje de un texto: el texto mecanografiado que se da al actor.  También es una concepción particular del carácter del personaje, y con esto caemos de inmediato en un estereotipo.  Por ejemplo: Hamlet es un intelectual sin grandeza o, quizá, un revolucionario que quiere cambiarlo todo.  Primero el actor tiene su texto, luego es necesario un encuentro.  El papel es un instrumento para examinarse a sí mismo, para analizarse y, por lo tanto, para hacer contacto con los demás.  Si actor se contenta solamente con explicar su papel, luego de varias representaciones estará actuando mecánicamente, sin sentimiento.

Para evitar esto, el actor como el músico, necesita una partitura.  La partitura del músico consta de notas.  El tetaro es un encuentro.  La partitura del actor consta de los elementos del contacto humano: “dar y tomar”.  Hay que tomar otra gente, confrontarla con uno mismo, con la propia experiencia y los pensamientos, y ofrecer una respuesta.  En estos contactos humanos, hasta cierta medida íntimos, existe siempre ese elemento de “dar y tomar”.  Para llegar a esta partitura existe una colaboración entre el actor y el director.”

(D.B):  – Entonces, el actor es LIBRE.  ¿Cómo llega el actor, en cada representación, al estado creativo que le permite ejecutar esa partitura sin volverse demasiado rígido y sin que caiga en una discilplina puramente mecánica?  (Este es uno de los grandes problemas que destacó Stanislavski.)  ¿Cómo puede preservarse la existencia vital de la partitura y la libertad del actor?

(J.G):  – “Si durante las representaciones el actor ha establecido la partitura como algo natural, orgánico, y si antes de representar se prepara para hacer su confesión, sin esconder nada, entonces, en cada representación alcanzará la plenitud.

Y algo importante: NO SE DEBE PENSAR EN EL ESPECTADO MIENTRAS SE ACTÚA.  Primero, el actor estructura su papel; segundo, la partitura.  En ese momento está buscando una especie de pureza (la eliminación de lo superfluo), así como los signos necesarios para su expresión.  Si el actor utiliza al espectador como su punto de orientación, entonces el actor se estará ofreciendo para la venta.  Sería una especie de prostitución de mal gusto.

(…)  El hecho esencial es que el actor no debe actuar para la audiencia, sino para confrontarse con los espectadores, en su presencia.  Mejor aún, debe cumplir un acto auténtico frente a los espectadores, un acto de sinceridad y de autenticidad extremo, aunque disciplinado.  Debe darse y no retomarse, debe abrirse y no encerrarse en sí mismo, porque eso sería un acto de narcisismo.”

Clases de Actuación; Calidad Interpretativa

La técnica del actor según J. Grotowski -parte 1-

Jerzy Grotowski, La técnica del actor

Extraído del libro “Hacia un teatro pobre”, Siglo 21 editores

Resumen de la entrevista realizada por Denis Babler en París, 1967 –parte 1

(DB):   – Jerzy Grotowski, me gustaría que definiera su posición con respecto a varias teorías de actuación, por ejemplo Stanislavski, Artoud y Brecht, explicando cómo, a través de la reflexión y fundamentalmente debido a su experiencia personal, ha llegado a elaborar su propia técnica para el actor, definiendo tanto sus objetivos como sus métodos.

(J.G):   –  Pienso que es necesario distinguir entre método y estética… Brecht propuso el control discursisvo del actor frente a las acciones, el distanciamiento.  Pero no era realmente un método, era más bien un deber estético que se le exigía al actor, porque en veradd Brecht no se preguntó “¿cómo puede hacerse esto?”.  Ciertamente, Brecht estudió la técnica del actor con gran minucia, pero siempre desde el punto de vista de un director que observa al actor.

El caso de Artoud es diferente, representa un estímulo indiscutible en lo que se refiere a la investigación sobre las posibilidades del actor; pero es sólo una visión y no tanto una conclusión práctica.  Él sabía que el cuerpo posee un centro decide las reacciones de un atleta y las de un actor que trata de reproducir los esfuerzos psíquicos a través del cuerpo.  Pero si uno analiza sus principios desde un punto de vista práctico, se descubre que se conducían a estereotipos: un tipo de movimiento particularpara exteriorizar un tipo particular de emoción.  La consecuencia es una serie de clisés. (…) Hay de hecho muy pocos métodos de actuación.  El más desarrollado es el de Stanislavski.  Propuso la exploración e investigación; pero eran medios, y no tanto recetas, a través de los cuales el actor podría descubrirse a sí mismo… Charles Dllin también creó muchos ejercicios muy buenos: improvisaciones, juegos con máscaras, ejercicios hombre/animal, hombre/planta, que ayudan a desarrollar la imaginación y las reacciones naturales.  Pero su trabajo tampoco constituye una técnica.

(D.B):   – ¿Cuál es entonces la originalidad de su posición frente a estas concepciones diversas?

(J.G):   – Todos los sistemas conscientes en el campo de la actuación se plantean las misma cuestión: “¿cómo puede hacerse esto?” Y así debe ser; un método es la conciencia de ese “cómo”.  Pienso que uno debe hacerse este planteamiento al menos una vez en la vida, pero tan pronto como se entra en los problemas particulares ya hay que dejar de hacerlo porque se corre el riesgo de caer en los clisés.  Y a partir de allí hay que preguntarse, entonces: “¿qué es lo que no debo hacer?”.

Por ejemplo, si analizamos la respiración no debemos respondernos que un tipo particular de respiración es la perfecta puesto que no existe un tipo de respiración válido para todos, pues ella depende de la situación particular que la persona esté viviendo.  SI EL ACTOR TRATA ARTIFICALMENTE DE IMPONER UN TIPO DE RESPIRACIÓN, ESTARÁ BLOQUEANDO SU PROCESO NATURAL DE RESPIRACIÓN.

Cuando comienzo a trabajar con un actor, la primera pregunta que me realizo es: “¿tiene este actor alguna dificultad para respirar?  ¿Es física o psíquica?  ¿De qué tipo?”

Si un actor está tenso, ¿por qué?  Todos podemos estar tensos de una manera u otra, no es posible estar completamente relajados tal como se enseña en la mayor parte de las escuelas de teatro.

(…)  Una vez que descubrimos el tipo natural de respiración del actor, podemos definir más exactamente los factores que actúan como obstáculos a sus reacciones naturales y aplicamos ejercicios cuyo objeto es eliminarlos.  Esta es la diferencia esencial entre nuestra técnica y los otros métodos: la nuestra es una técnica negativa, no es una técnica positiva.

NO QUEREMOS RECETAS NI PRERROGATIVAS DE LOS PROFESIONALES.  En lugar de eso le preguntamos al actor: “¿cuáles son los obstáculos que bloquean su camino para alcanzar el acto total que debe comprometer todos los recursos psicofísicos, desde lo más instintivo hasta lo más racional?”.

 

Clases de teatro y libertad expresiva

Pérdida del miedo a la exposición

Es frecuente, y casi que un denominador común, encontrar que las personas que vienen a tomar clases sienten el famoso miedo a la exposición.

Más allá de las raíces psicológicas que cada persona tenga y que originan este resultado, a través de las clases de Teatro y Actuación logramos vencer en gran medida este síntoma. Read More

Call Now Button